- 1,040Recommend It!
- 9,563views
Interviews
Bruce Lundvall, presidente de Blue Note
BL: Bueno, Dexter siempre fue uno de mis músicos preferidos. Cuando estaba en Columbia Records no le había visto tocar. Un día, estando en la boda de John McLaughlin en el Hotel Plaza, un amigo me dijo: "Sabes, Dexter Gordon está tocando en Nueva York." Díos mío, me dije, e inventamos una excusa para abandonar la boda e ir a un club en la calle 57 en el que estaba Dexter con Woody Shaw y George Cables. Era increíble. Así que fui al camerino y le dije que quería que firmara con Columbia Records. Él respondió, divertido: "¿CBS?," con su voz profunda. Así fue como le contratamos. Y Dexter y yo nos hicimos buenos amigos, y cuando me fui a Blue Note, lo traje conmigo. Y es una pena porque nunca grabó con nosotros, excepto la segunda parte de la película Round Midnight.

AAJ: Volvamos a la actualidad. Sabemos que el distintivo de Blue Note Records es la integridad. ¿Qué ha sucedido en su vida y cuáles han sido sus experiencias para que alguien como usted, que es una persona de negocios, ponga la calidad de la música al mismo nivel o incluso por encima de las consideraciones económicas? ¿Qué fue lo que produjo este idealismo en un presidente como usted?
BL: Yo creo que si firmas con un artista que tiene su propio sonido, su propio concepto y que hace algo importante a nivel musical, al final ganas. Obviamente, hemos producido discos comerciales, como Alfred hizo en su día, pero tratamos de mantener nuestra lista enfocada en artistas individuales con fuerza, los que hacen evolucionar la música. Por ejemplo, Jason Moran y Greg Osby. O mantendremos a Joe Lovano durante mucho tiempo. O firmaremos con Gonzalo Rubalcaba, de Cuba, y con Patricia Barber.
Creo que la discográfica tiene que estar en consonancia con los tiempos. Es una forma de arte y mientras sigamos consiguiendo beneficios para la empresa lo que hemos hecho desde el principio gracias al gran catálogo que construyó Alfred nunca me molestan con juicios corporativos como "tienes que renunciar a este artista o a este otro porque nos hace perder dinero." Tenemos a algunos artistas que nos hacen perder dinero, pero son importantes porque construyen nuestro futuro catálogo. Y esto es lo que yo busco. Tenemos a Cassandra Wilson, que vende muchos discos, y a Norah Jones, que vende millones. También Dianne Reeves vende muy bien. Medeski, Martin & Wood venden y dan beneficios. Lovano da beneficios. Si te preocupas por los costes y no haces locuras, no hay problema. Cuando un artista se hace muy famoso, hay discográficas que pagan fortunas por su discos. Bueno, no se puede hacer esto en jazz, a no ser que el artista venda suficiente para justificarlo.
Y tenemos una relación muy estrecha con los artistas del sello. A veces, por ejemplo, cuando Joe Lovano ha querido hacer un disco más ambicioso económicamente como una big band o un disco con orquesta consigue un pequeño adelanto. Podemos discutirlo, porque él sabe que puede confiar en mí. E intentamos no entorpecer su visión creativa.
AAJ: ¿Cuál es el papel del productor en este proceso?
BL: El productor solía ser el que estaba en el estudio, hacía el disco, asesoraba a los artistas, sugería canciones, tempos, etc., e incluso daba ideas conceptuales para los discos. Hoy en día no tanto, porque los artistas de jazz tienen claro lo que quieren hacer. Ayer escuché el nuevo y más extraordinario disco de Pat Martino que saldrá este verano. Es el mejor disco que ha hecho y es impredecible para él, con Gonzalo Rubalcaba al piano, Lewis Nash a la batería, Christian McBride al contrabajo y Joe Lovano en el tenor. Una buena configuración, nueva y apasionante. Y ése era realmente el concepto de Pat.
AAJ: ¿Así que realmente hay un diálogo con los músicos?
BL: Todo el tiempo. Y con Lovano, por ejemplo, él tiene nuevas ideas cada dos minutos, así que nos sentamos y tiene cuatro o cinco proyectos, yo le digo: "Joe, ¿cuántos proyectos podemos hacer este año? Centrémonos en el que sea más realista."
AAJ: ¿Qué ingenieros utiliza hoy en día?
BL: Todavía trabajamos con Rudy. Y con James Farber. Utilizamos varios buenos ingenieros-productores.
AAJ: ¿Cuáles son sus objetivos para Blue Note Records en la próxima década? ¿Qué le gustaría que supieran nuestros lectores-fans, músicos, historiadores, estudiantes?






